Parroquia de San Francisco de Asís  de Santa Cruz de La Palma 

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BREVE GUIA HISTORICO - ARTISTICO DEL TEMPLO DE
SAN FRANCISCO DE ASIS DE SANTA CRUZ DE LA PALMA

Fué fundado este templo por la espiritual familia franciscana que habla acompañado a D. Alonso Fernández de Lugo en la conquista de La Palma, los cuales, después de haber estado quince años en unas casillas de paja, emprendieron la obra del convento en 1508, cuando Martín Camacho y Magdalena Infante les cedieron los terrenos en los que se ubica el actual convento, que por mandato de la Reina Doña Juana se dedicó a la Concepción de Nuestra Señora, siendo el primer convento que se levantó en Canarias bajo la mencionada advocacion. Su iglesia y la existente en la Laguna bajo el mismo dogma son los templos más antiguos de España dedicados a su Patrona. En 1835, después de la supresión del convento, quedó abierto al público como ermita dependiente de El Salvador y en 1954 se abrió definitivamente como Parroquia, siendo su primer párroco D. Miguel Pérez Alvarez.

La planta de la iglesia franciscana es de cruz latina de una sola nave y de dos brazos no exactamente iguales y formados por capillas, cuyo patronazgo se apresuraron a adquirir las más ilustres familias de la ciudad.

La Capilla Mayor (1), con artesonado mudejar y arco de medio punto, la fundó el alemán Jácome de Monteverde, primer miembro de esta familia establecido en la isla, donde adquirió por compra los ingenios de azúcar de Argual y Tazacorte. Destaca en ella el retablo barroco de dos cuerpos con columnas de fuste estriado y con pinturas anónimas al óleo de S. Joaquin, Sta. Ana, La Visitación y la Huida a Egipto. Presiden las hornacinas centrales S. Francisco, de escuela sevillana y la talla gótico-flamenca de 5 Inmaculada Concepción, que es la más antigua de las Inmaculadas de las que llegaron a las islas, traida por J. Monteverde a principios del XVI. Se representa descendiendo del cielo, con los ojos puestos en la tierra, arqueada en una acentuada curva gótica, las manos juntas en oración y sin el Niño, pues se trata de plasmar una prerrogativa anterior a su maternidad divina. Debió quedar deteriorada en el ataque de los hugonotes franceses en 1553 y se le cubrió con paños barrocos. Fué restaurada en 1969. Fruto de este ataque y en defensa de su isla murió el insigne palmero Baltasar Martín, que yace sepultado a la entrada de este templo.

La Capilla del lado del Evangelio (2), llamada de "la Plata" con arco de medio punto con casetones y capiteles decorados, la fundaron en 1599 Hernán Rodriguez Perera y su mujer Catalina de Plata en honor de S. Juan Bautista. Es de destacar su artesonado mudejar con decoración de lacería y la escultura de S. Pedro de Alcántara.

La Capilla del lado de la Epístola (3), bajo la advocación de Ntra. Sra. de Montserrat, la fundaron hacia 1565 D. Gabriel de Socarrás y Centellas, Regidor del Cabildo, y su mujer Angela Cervellón Bellido. Es de hacer notar su interesante arco apuntado sobre pilastras cajeadas completamente decoradas a "la romana" y su rico artesonado cupular con decoración renacentista dividido en casetones rehundidos por molduras que producen riqueza y claroscuro. En el almizate octogonal se ha tallado la Coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad. Es uno de los artesonados más interesantes de Canarias.

Destaca en ella el retablo rococó del XVIII en el que impresiona la talla del Señor de la Piedra Fría denominación corriente en los Paises Bajos y que hace alusión al Señor de la Humildad y, Paciencia Procede de Indias y es anónima y de corte popular. Su temprana fecha, siglo XVI, la convierte en una de las más antiguas imágenes de Canarias de esta devoción. Sale en sobrecogedora procesión el Jueves Santo.

La Dolorosa, de bella factura y sereno dolor, existente en esta Capilla, es obra del escultor palmero D. Nicolás de las Casas Lorenzo. Imagen de candelero, es una copia de la Dolorosa de Estévez del Sacramento en la iglesia del exconvento dominico de esta ciudad. Su autor la donó a la V.O.T.

La Capilla Colateral del Evangelio (4), está dedicada a S. Nicolás de Bari. Fué erigida por D. Pedro Escudero, Presbítero y Protonotario Apostólico de Su Santidad y la vendió en 1626 a D. Nicolás Masleu. Destaca en esta Capilla su retablo barroco de dos cuerpos y tres calles, quizás el más interesante de esta iglesia, obra de D. Bernabé Fer­nández en 1721, con cinco esculturas de escuela sevillana (S. Nicolás, S. José, S. Pedro, S. Juan Evangelista y S. Juan Bautista) encargadas por la familia Massieu, y una virgen de Montserrat, catalana del siglo XVI, probablemente traida por El Gabriel de Socarrás. Se accede a la capilla por un arco de medio punto de cantería roja con medias columnas adosadas, de basa ática y equino decorado. En el suelo se observa una lápida de marmol procedente de Italia donde descansa la familia Massieu.

La Capilla de la "Vera Cruz" (5), fué obra del pueblo, que pidió al Cabildo "moneda no sellada que era de limosna" para construirla en 1563. Bajo su artesonado mudejar se alberga un retablo barroco de estipites en el que se venera la imagen de la Inmaculada.

En la antigua Sacristía (6), hay que resaltar el techo mudejar de armadura plana de casetones cuadrados con una rosa tallada en el centro de cada uno. Esta estancia fué en un principio una capilla más del templo, dedicada a 1 José y fundada por D. Melchor Monteverde y Salgado a principios del XVIII, donde yace sepultado. En un lateral se obser­va el escudo nobiliario de su familia.

Ya en la nave central destaca la talla del Neñor de la Calda", de anatomía perfec­ta y su rostro, jadeante, expresa el máximo dolor, tristeza y patetismo. Es obra del artis­ta sevillano D. Benito de Hita y Castillo en 1752 y al mismo autor se le atribuye la vir­gen de la Macarena. El que esta imagen se encuentre en La Palma se debe a la genero­sa piedad de Ell María Massieu y Monteverde que la encargó "al mejor artista de Sevi­lla" y es una de las imágenes más importantes con que cuenta la Semana Santa en Cana­das. Sale procesionalmente el Miércoles Santo.

En el oratorio que hiciera para s1 y sus herederos D. Juan Fernández Florez en 1593 se encuentra el grupo gótico-flamenco del XVI de Sta. Ana, la Virgen y el Niño, que se representan sentados en un sitial con el respaldo decorado con una tracería, pináculos y oros elementos góticas. Sobre las rodillas de la Virgen y sujeto por sus largas manos se sienta el Niño, que sirve de unión entre la Virgen y Sta. Ana.

Destaca en este grupo el tratamiento de los paños, acartonados, formando ángulos y contraangulos, que no son sino el vivo reflejo de la pintura flamenca contemporánea.

Al fondo y bajo el coro se encuentra el grupo del Calvario, que sale en procesión el Viernes Santo y es obra de diversos autores. As! S. Juan se debe a D. Aurelio Carmona Upez, escultor neoclásico tardío y natural de La Palma. La Dolorosa, que mira al cielo implorando consuelo, es del XVIII y se debe a la gubia del también palmero D. Domingo Carmona. Pero sin duda, la obra más valiosa del grupo es la Magdalena del escultor orotavense D. Fernando Estévez del Sacramento y, su rostro denota la más viva expresión de arrepentimiento. El Crucificado es de fecha reciente y se debe al escultor D. Ezequiel de León Dominguez.

En cuanto a pinturas, citaremos la Divina Pastora, de escuela sevillana y de principios del XVIII; la "Adoración de los Reyes", N. José Protector" y "S. Francisco de Borja, probablemente todos ellos de la misma centuria. Nos encontramos, pues, ante un conjunto de gran valor artístico y que, al mismo tiempo, ha sabido conservar su austeridad franciscana.

Facundo Daranas Ventura

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